NUESTROS AMIGOS DE LA FRONTERA

DENUNCIAN

        

 

CARRETERA NACIONAL 536, EL TERROR DE LOS USUARIOS... y sigue.

 
En la localidad de Santalla, frente al mirador y cuando se circula dirección Ponferrada, el viajero se encontrará con una de las tantas curvas cerradas sin visibilidad que por nuestra singular orografía disfrutamos o padecemos, según desde el punto de vista que se mire. En una concreta y exáctamente en la mitad de su trazado, el osado y atrevido usuario aventurero, será sorprendido con un traicionero y peligrosísimo corte en la valla de protección al que le falta la terminación "roma". ¡Exacto!, esa que se pone como final de tramo para, supuestamente, evitar "males mayores" en caso de accidente. Cualquier coche puede ser abierto como una vulgar lata de mejillones solo con un simple roce; pero... ¿y si se trata de una moto?. Pues estamos en lo de siempre: graves amputaciones o la muerte de otro motorista, algo que parece no importarle ya a casi nadie. En ese punto kilométrico se han efectuado unas carísimas e interminables obras a causa del hundimiento de la calzada por desprendimiento del terreno que la soportaba. Una vez por fin concluidas estas, se ahorraron una insultante miseria aprovechando un pedazo de "quitamiedos" que a saber de donde viene y en el que no se han molestado ni en quitarle los restos del corte al que fue sometido para adaptarlo al lugar en el que se encuentra, al que por supuesto ni siquiera le dieron un simple "brochazo" para evitar el óxido que aparece bajo el galvanizado que ayudará sin duda a que si alguien no se mata del golpe, que sea el tétanos el que termine de rematarte.

Otra vergüenza para los responsables de esta vía.


 
 
 

 

 

17/02/2006.
Pues bien, parece que alguien ha visto por fin la luz... o esta página, ¡quién sabe!.
Presentamos la "idea maravillosa", "lo más" en seguridad de lo que disponemos por aquí. No es por ser siempre negativos porque ciertamente apreciamos la diferencia entre el "antes y el después", pero realmente no nos parece suficiente y aunque agradezcamos el interés de utilizar nuestros impuestos en algo tan imaginativo como lo que apreciamos en la imágen, si que pediríamos que la solución real pasara por algo parecido a la fotografía de muestra en la que podemos observar que el "mete miedos" termina "difuminándose" en el terreno y no con una cortante arista o entubado toscamente su extremo, soluciones que en caso de impacto... poco iban a influir en el temible resultado.